No vayas a mi tumba y llores pues no estoy ahí.
Yo no duermo.
soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
la luz del sol sobre el grano maduro,
la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer
soy una ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores,
no estoy ahí,
yo no morí.

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